La centenaria radio perdió a uno de los suyos
General Roca.- Apenas cerraba el día en el que la radio argentina cumplía 100 años, partía un amigo. Justamente el que me alentó a vencer el temor que me daba sentarme frente al micrófono y me animó a poner mi voz en la radio.
Sin conocerlo un día fui a su radio, le destripe su programa matutino, le hable de sus fortalezas y de sus puntos flacos. Acostumbrado al rigor del papel del diario le di mi punto de vista sobre algunos ingredientes informativos para fortalecer Perfil Roquense, el programa insignia de Radio Show que llevaba adelante con su socio y amigo Raúl.
A la semana siguiente me sumaba al programa como productor, un rol que ya conocía. Con mi voz de lija tipo el Padrino, le escapaba al micrófono. Pero él insistía. Tanto, que en cuestión de meses empecé a hacer micrófono.
Siempre antecedía mis intervenciones con su particular estilo, tirándome flores y dándome aliento. Ese mismo aliento que sacudiendo los bracitos al modo de la gallinita de Tévez, era su señal para que le pusiera más aire a mi garganta.
Primicias, entrevistas, comentarios, bromas, alternábamos al aire y en privado. Siempre activo y con una actitud positiva a pesar de las dificultades de llevar adelante un medio pequeño pero con una gran audiencia.
Comprometido, capaz y con gran apertura para dar lugar a ideas y a jóvenes y no tanto, que hacíamos nuestras primeras armas en radio.
Ahí conocí a colegas, operadores, productores, conductores, artistas que tuvieron en su radio el punto de partida para insertarse en el medio y hoy son profesionales consolidados.
Recuerdo sus ocurrencias, sus gastadas, hincha del Rey de Copas, tenía como compañero a un hincha del lobo platense al cual gastaba por no tener ni pelusas en su vitrina. Idolatraba a Bochini y se dio el lujo de tenerlo en su estudio. Al igual que a distintas personalidades y celebridades.
Conciliador siempre buscaba resolver. Su sol era su familia. Tenía una gran sensibilidad y sabía llegar con argumentos y emociones. Como el día que me sorprendió poniendo al aire el sonido del corazón de la ecografía de Ulises, mi primer hijo.
Durante años, en diferentes turnos y etapas, compartimos Perfil Roquense. También participe de otros ciclos en su emisora.
Después por cosas de la vida seguí otros horizontes, cada tanto hablábamos a veces por trabajo, a veces para saber en qué andaba cada uno.
La prematura partida de su hermano, le dejó una profunda marca en su corazón. Pero siguió adelante. Lo vi fortalecido cuando se convirtió en abuelo, le brillaban los ojos.
Compartimos un viaje entre Viedma y Roca, cuando regresaba a su casa tras hacer los trámites para la bendita licencia que venía persiguiendo desde los tiempos del COMFER. Me contó que estaba complicado de salud. Pero como siempre seguía dándole para adelante, en la vida, en la radio y en sus roles de locutor y animador de eventos.
La última vez, hace unos meses, hablamos un rato por teléfono. Me había llamado para pedirme unos teléfonos para unas entrevistas. Me preguntó por la familia, se acordó como siempre de la vez que casi nos vamos a las manos en el estudio con D´Amico, la pelea de los tanos, decía entre risas. Nos despedimos como siempre, abrazos y promesas de encontrarnos.
En las últimas horas la radio centenaria, perdió a uno de los suyos, yo perdí un amigo. Hasta siempre Omar.
Ya nos encontraremos y tendrás ese guiño cómplice para hacer reír y esa dedicación para hacer el mejor esfuerzo para cumplir los sueños a pesar de todo.
Emilio Risoli

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